miércoles, 26 de mayo de 2010


...encuentro trozos de vida
trozos de cuento
trozos de plástico
platas y recuerdos,
trozos de trozos
trozos en cuerpos cuerpos en trozos. Bebe

Actitud actitud actitud....
No es solo querer algo, es apreciarlo, y verlo todo con los ojos mas sinceros
no solo para mi, sino para todos los demas, que soy yo la verdad....
Todo son trozos...retazos de vida porque no la vivimos en realidad,
porque la realidad es ajena, la realidad es intercambiable, de colores...personal y no "real".
Esos trozos son los retazos de cada uno de nosotros que a veces se asoman como vecinos...
y eso precisamente eso, es lo que pasa cuando entiendo los contextos,
cuando entiendo que aquella persona piensa que SI y yo pienso que talves NO....
y bueno ya...asi está y eso es...
Nada es gratuito, y si yo me siento bien, es porque en algún momento busqué hacerlo,
busqué esa sensación y me la dejé un rato...
y no porque me regalaron un chocolate y ese chocolate me hace algo por dentro que me provoca una sonrisa...
mmmm digo también puede ser...pero ¿y si yo me doy la tranquilidad con mis propios pasos por esos retazos de mundo?
Todo bieeeen!!!!...y de esa manera yo conmigo y los demas que soy yo nos damos las sonrisas
pero no sonrisas de chocolates...sino sonrisas internas, que nacieron en mi, y para los demas...
Actitud actitud actitud....de poder vivir de retazos y compartir mi tranquilidad con los demás
pero porque es MIA y para que los demás también la puedan atesorar.



domingo, 16 de mayo de 2010

y de todo lo que se me olvidó.....

...y de todo lo que me pasé por la garganta como lija y sin agua,
como una piedra en el zapato
y justo como un pantalón que le talla en la pansa...
...y de todo lo que se me salió como lágrimas y pucheros,
como palabras afiladas por la boca
y realmente como una cortada de papel..pero por toda la cara...
...y de todo lo que se me olvida
y se me va olvidar que se me olvida todo eso...
...y de pasar de la vida a la pasión, con un poco de amargura
talves melancolia
y mucha mucha inconsistencia...
y de tantas cosas que se me han olvidado ya...

Talves esto me ayuda....a entender, compartir, revelar...sentir...


Yo no quiero un amor civilizado,
con recibos y escena del sofá;
yo no quiero que viajes al pasado
y vuelvas del mercado
con ganas de llorar.

Yo no quiero vecínas con pucheros;
yo no quiero sembrar ni compartir;
yo no quiero catorce de febrero
ni cumpleaños feliz.

Yo no quiero cargar con tus maletas;
yo no quiero que elijas mi champú;
yo no quiero mudarme de planeta,
cortarme la coleta,
brindar a tu salud.

Yo no quiero domingos por la tarde;
yo no quiero columpio en el jardin;
lo que yo quiero, corazón cobarde,
es que mueras por mí.

Y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren.

Yo no quiero juntar para mañana,
no me pidas llegar a fin de mes;
yo no quiero comerme una manzana
dos veces por semana
sin ganas de comer.

Yo no quiero calor de invernadero;
yo no quiero besar tu cicatriz;
yo no quiero París con aguacero
ni Venecia sin tí.

No me esperes a las doce en el juzgado;
no me digas "volvamos a empezar";
yo no quiero ni libre ni ocupado,
ni carne ni pecado,
ni orgullo ni piedad.

Yo no quiero saber por qué lo hiciste;
yo no quiero contigo ni sin ti;
lo que yo quiero, muchacha de ojos tristes,
es que mueras por mí.

Y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren




jueves, 13 de mayo de 2010

19 dias y 500 noches


Lo nuestro duró
lo que duran dos peces de hielo
en un güisqui on the rocks,
en vez de fingir,
o, estrellarme una copa de celos,
le dio por reír.
De pronto me vi,
como un perro de nadie,
ladrando, a las puertas del cielo.
Me dejó un neceser con agravios,
la miel en los labios
y escarcha en el pelo.
Tenían razón
mis amantes
en eso de que, antes,
el malo era yo,
con una excepción:
esta vez,
yo quería quererla querer
y ella no.
Así que se fue,
me dejó el corazón
en los huesos
y yo de rodillas.
Desde el taxi,
y, haciendo un exceso,
me tiró dos besos...
uno por mejilla.
Y regresé
a la maldición
del cajón sin su ropa,
a la perdición
de los bares de copas,
a las cenicientas
de saldo y esquina,
y, por esas ventas
del fino Laina,
pagando las cuentas
de gente sin alma
que pierde la calma
con la cocaína,
volviéndome loco,
derrochando
la bolsa y la vida
la fui, poco a poco,
dando por perdida.
Y eso que yo,
paro no agobiar con
flores a María,
para no asediarla
con mi antología
de sábanas frías
y alcobas vacías,
para no comprarla
con bisutería,
ni ser el fantoche
que va, en romería,
con la cofradía
del Santo Reproche,
tanto la quería,
que, tardé, en aprender
a
olvidarla, diecinueve días
y
quinientas noches.
Dijo hola y adiós,
y, el portazo, sonó
como un signo de interrogación,
sospecho que, así,
se vengaba, a través del olvido,
Cupido de mi.
No pido perdón,
¿para qué? si me va a perdonar
porque ya no le importa...
siempre tuvo
la frente muy alta,
la lengua muy larga
y la
falda muy corta.
Me abandonó,
como se abandonan
los zapatos viejos,
destrozó el cristal
de mis gafas de lejos,
sacó del espejo
su vivo retrato,
y, fui, tan torero,
por los callejones
del juego y el vino,
que, ayer, el portero,
me echó del casino
de Torrelodones.
Qué pena tan grande,
negaría el Santo Sacramento,
en el mismo momento
que ella me lo mande.
Y eso que yo,
paro no agobiar con
flores a María,
para no asediarla
con mi antología
de sábanas frías
y
alcobas vacías,
para no comprarla
con bisutería,
ni ser el fantoche
que va, en romería,
con la cofradía
del Santo Reproche,
tanto la quería,
que, tardé, en aprender
a olvidarla, diecinueve días
y quinientas noches.
Y regresé...etc

J.Sabina

miércoles, 28 de abril de 2010

Horas vacías

Cuando los días pasan tan lentos,
que te dejan saborear ese extraño amargo que deja en la boca,
cuando mirás el reloj deseando que llegue la "hora de dormir",
a ver si al día siguiente algo diferente sucede...
Cuando el sol en la ventana es casi como un capítulo nuevo de un libro,
que se lee por rutina,
que se lee porque tropezaste con el,
que se lee...para hacer algo.
Cuando la soledad cambia de cara,
cambia de piel
y cambia de arma,
cuando esa soledad renace y se mete en cada poro de la piel,
por la boca, los párpados y por debajo de las palmas de las manos,
se acomoda en cada rincón y se queda dormida ahí...
Cuando sucede que nada sucede,
ni por asomo,
ni por piedad...
cuando todo esto junto resulta en una incomodidad perpetua,
cuando todo esto que sucede,
que nada sucede a cada minuto...
sucede que escribo sintiéndome perdida,
entre muros y rostros,
sucede que me siento perdida,
entre silencios y horas vacías.



viernes, 16 de abril de 2010

Lluvia añeja

La lluvia tenía algo que no puedo recordar muy bien,
ese olor a tierra mojada, que salpicaba hasta los nervios,
ese olor, que se me metía hasta la garganta,
y desataba el desánimo recién parido, con dolor y miedo.

La lluvia tenía algo cada día,
que me bajaba los movimientos a cero,
y aflojaba los pensamientos incompletos,
y se quedaban guardados entre cuatro paredes.

Es que la lluvia, hoy recordé, tiene color de casa solitaria,
silencio entre las paredes que me cobijaban, solo a mi,
la lluvia tiene ese ruido de soledad mal acomodada
un poco entre mis pensamientos, y otro poco entre mis pechos.

Hoy recordé, que la lluvia arrastra hasta mis pies unos cuantos recuerdos,
empapados de pasado,
de cuando caminaba a casa,
mirando el suelo mojado,
chorreando tus palabras, tus miradas y las mil caricias que nunca nacieron,
porque murieron junto con el pensamiento de acercarnos.

La lluvia, de nuevo hoy, soltó su olor añejo,
de cuando nos sonreíamos de lejos,
cuando tus ojos de niña escurridiza se encontraban con los míos distraídos,
adoloridos...apenados,
y de cuando en mi casa solitaria, sonreía con extraña melancolía.



domingo, 4 de abril de 2010

¿Cómo es que revoloteamos por la vida,
creyendo vivirla como arte de nuevo milenio?
¿cómo es que caminamos descalzos,
por los sembradíos recientes de las tareas pendientes?
Para la u, para el colegio,
para esto y para aquello...
¿Cómo es que todos, y al mismo tiempo,
nos sonreímos con esos lujosos senderos
de sueños y silencios?
¿cómo es que yo,
con este cielo negro me sonrío por el siguiente momento
en el que tus manos y las mías se enreden y parezcan terciopelo
por las sábanas que envuelven nuestros secretos?
los míos, los nuestros...
todos aquellos.
¿Cómo es que anoche se me pegaron los sueños
aún sin descifrar de mis próximos proyectos, para el resto de mi vida?
No entiendo cómo vivimos los dias
amarrándonos a un suelo intangible,
y nos mecemos serenos con ese vaivén del cotidiano,
de lo que creemos, es el latir de la vida,
no entiendo como día a día nos recordamos que vivimos,
para esto, para aquello...
sin percatarnos primero que mas bien vamos muriendo
y eso si que es cotidiano!.
¿Cómo es que yo no siento que muero,
ni ahora, ni ahora....ni ahora?